Para hacer deporte hay que ponerse en forma.

Para hacer deporte hay que ponerse en forma, sí, es así y no al revés.

Es cierto que practicando un deporte mejoramos la condición física, pero para evitar males evitables debemos hacer las cosas bien. Para practicar un deporte, hay que preparar al cuerpo para lo que le vamos a pedir.

Si corremos muy rápido, frenamos bruscamente, saltamos, golpeamos con violencia y no hemos tenido la precaución de haber fortalecido musculatura y ligamentos que deben soportar la carga, no debemos sorprendernos si llegan las lesiones.

Hay que prepararse de manera progresiva para conseguir nuestro objetivo: practicar nuestro deporte con seguridad.

Es importante la elección de las zapatillas, para practicar pádel hay que utilizar zapatillas de pádel preferiblemente, o de tenis. No podemos practicarlo con zapatillas de running por ejemplo. En la práctica del pádel, necesitamos hacer muchos desplazamientos laterales y las de running están pensadas para pisar siempre hacia delante, además, son altas, con la inestabilidad que eso provoca, por lo que resulta frecuente que se produzcan lesiones con este calzado.

Desde mi punto de vista, esto es una de las primeras cosas que debe recomendar un monitor a un alumno. Otro punto importante es alcanzar el grosor de grip o empuñadura adecuado poniendo los overgrips necesarios.

Las palas suelen traer un puño fino para que luego nosotros lo adaptemos. Usar una empuñadura fina puede lesionarnos, dicen los médicos que apretar con fuerza algo muy fino fuerza mucho a los tendones y puede llevar a la tan temida lesión del codo de tenista o epicondilitis. Para saber que tenemos el grosor adecuado, tenemos que ver que, con la pala agarrada, entre los cuatro dedos y el dedo gordo, cabe el dedo meñique de la otra mano de canto. Si los dedos logran tocarse, estamos en peligro.

Tampoco es bueno pasarse por el otro lado, es decir, añadir demasiados overgrips pues forzaríamos la muñeca. Otra cosa que hay que tener en cuenta es que una pala rota vibra mucho y puede lesionarnos y, por último, debemos ser estrictos con la técnica para ejecutar los golpeos correctamente y evitar lesiones.

Y cordura, mucha cordura, si estamos empezando a practicar este deporte y vemos que jugamos muy flexionados, preparemos los cuádriceps para que no sufran las rodillas, tendón rotuliano, etc, una buena sesión de estiramientos al final también nos ayudará a evitar algunas sobrecargas que pueden acabar en lesión.

Si es mi primera vez en esto del pádel, no golpearé la bola con toda mi alma cada vez que me llegue porque salvo que trabaje picando piedra, no tengo los tendones, músculos y ligamentos preparados para recibir esa carga de trabajo.

Bueno, sentido común y paciencia para ir adecuándose de manera progresiva.

¡A jugar!